Pasar al contenido principal

El boom de la inmigración europea hacia América

Es ya de vasto conocimiento la gran pluralidad de nacionalidades, con procedencias étnicas diversas, las que conviven en nuestro país, y motivo por el cual se le ha adjudicado la denominación de “crisol de razas”.

Como antecedente principal, el movimiento migratorio se inauguró a partir del siglo XVI, como consecuencia del arribo de Cristóbal Colón a nuestras tierras y las sucesivas expediciones, en búsqueda de oro y riquezas, aculturación religiosa y prestigio social.

Sin embargo, como todo evento histórico, los registros sucesivos nos muestran particulares momentos de mayor afluencia de grupos de personas, muchas veces motivados por circunstancias específicas acaecidas en los diversos contextos de procedencia.

Tal es así, por ejemplo, el caso de la Europa de mediados y fines del siglo XIX, cuya población representaba aproximadamente el 25 por ciento de la totalidad mundial en ese período.

Uno de los factores altamente propicios para el aumento poblacional, se basaba en los beneficios percibidos por este continente como resultado de los ingresos procedentes de los intereses de los capitales invertidos en las colonias y en las zonas de influencia comercial, que luego constituirán justamente los lugares hacia donde se dirigirán los contingentes emigratorios.

Al mismo tiempo que se producía la continua movilidad hacia América mayoritariamente, y a otras colonias aunque en menor grado o en forma estacional, dentro de Europa misma se producía un notable éxodo rural en beneficio de las ciudades, en las cuales la incipiente industrialización y los prometidos puestos de trabajo constituían un atractivo local. No obstante, la economía de esta época aún era atrasada, con predominio de las actividades agrícolas.

Esta fase trajo aparejadas importantes consecuencias: los recursos producidos no resultaban suficientes para poder abastecer a una población cada vez más creciente, ya que el crecimiento del empleo no respondía a la ubicación de toda la población demandante. Por otra parte, las deficiencias de las condiciones de vivienda, higiene y alimentación, propiciaban la proliferación de enfermedades, produciendo la disminución de la calidad de vida y el elevamiento del índice de la mortalidad. Estos factores fueron los que, principalmente, produjeron que la emigración se convirtiese en un recurso de necesidad de expansión y, sobretodo, de supervivencia.

BUSCAR FAMILIARES

Mis hijos son de apellido Miscov su abuelo paterno salio de Rumania, hijo de Rudolf Miscov y una ciudadana descendiente de Polacos apellidada SECHANSKI no sabemos nada practicamente de los familiares que pueden haber en el mundo. es una lastima no saber con esactitud o tener contacto con otros descendientes

Enviar un comentario nuevo